Corpus Christi

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El Sacramento de la Sagrada Eucaristía.

La Eucaristía es el Sacramento que contiene verdaderamente el Cuerpo y Sangre de Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad, toda la Persona de Cristo vivo y glorioso, bajo las apariencias de pan y vino.

El concilio de Trento define claramente esta verdad, fundamental para la vivencia y adoración de Cristo: ” En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad. En realidad Cristo íntegramente.”

Como católicos, creemos que Jesucristo está personalmente presente en el altar siempre que haya una hostia consagrada en el sagrario. Es el mismo Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que andaba por los caminos de Galilea y Judea. Creemos que El viene ahora como nuestro huésped personal, cada vez que recibimos la Santa Comunión. Read more

Solemnidad de Pentecostès

 

 

“El Espiritu Santo les Enseñará todo”

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Definición de pentecostés

Pentecostés es un término que procede del latín Pentecoste, aunque sus orígenes más remotos nos llevan a un vocablo griego que puede traducirse como “quincuagésimo”. El concepto se utiliza para nombrar la fiesta celebrada por la Iglesia católica el quincuagésimo día que sigue a la Pascua de Resurrección, que se sitúa entre el 10 de mayo y el 13 de junio. Dicha festividad está consagrada a la Venida del Espíritu Santo.

Bendicion de los corderos en la festividad de Santa Ines

Una de las más hermosas tradiciones de Roma Catolica es, sin duda, la bendicion de los corderos en la festividad de Santa Ines.

Cada 21de enero son presentados al Papa dos corderos criados por los  monjes de la Abadia trapense de las Tres Fuentes.

 

La bendicion tiene lugar en la festividad dr Santa Ines, a la cual, por cierto, se suele representar con un cordero. Y es que el nombre de Ines en latin, Agnes,es una variante de “agnus”,que significa cordero. Este animal es considerado simbolo de pureza e inocencia por su aspecto y por su lana càndida. Y Santa Ines fue pura e inocente y perecio por seguir diendolo.

El Romano Pontifice pronuncia sobre ellos la bendicion ritual en medio de una ceremonia breve, al cabo de la cual, los corderos son entregados a las monjas de Santa Cecilia. Son ellas las encargadas de tejer con lana trasquilada a estos corderos benditos los Palios que el Santo Padre entrega a los Arzobispos Metropolitanos el dia de San Pedro y San Pablo como signo de comunion con Roma.

El Palio es un ornamento liturgico de honor y de jurisdiccion del Papa y de los Arzobispos Metropolitanos en sus Iglesias y en las de su provincia. Consiste en una tira de lana blanca de unos cuatro dedos de ancho, hecha en forma de collar, adornada alrededor con seis cruces de seda negra y con dos cabos pendientes uno sobre la espalda y otro sobre el pecho del prelado.

El Palio representa el simbolo del Buen Pastor con el cordero sobre los hombros. El Santo Padre impone esta banda de lana blamca a los nuevos Arzobispos Metropolitanos em sogno de su especial comunion con la Sede Apostolica.

 

El Adviento, preparación para la Navidad

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El Adviento, preparación para la Navidad
Tiempo para prepararse y estar en gracia para vivir correctamente la Navidad
Significado del Adviento

La palabra latina “adventus” significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.

El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.

Esta es su triple finalidad:

– Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.

– Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la “presencia de Jesucristo” en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.

– Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la “majestad de su gloria”. Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creído en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.

En el Evangelio, varias veces nos habla Jesucristo de la Parusía y nos dice que nadie sabe el día ni la hora en la que sucederá. Por esta razón, la Iglesia nos invita en el Adviento a prepararnos para este momento a través de la revisión y la proyección:

Aprovechando este tiempo para pensar en qué tan buenos hemos sido hasta ahora y lo que vamos a hacer para ser mejores que antes. Es importante saber hacer un alto en la vida para reflexionar acerca de nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios y con el prójimo. Todos los días podemos y debemos ser mejores.

En Adviento debemos hacer un plan para que no sólo seamos buenos en Adviento sino siempre. Analizar qué es lo que más trabajo nos cuesta y hacer propósitos para evitar caer de nuevo en lo mismo.
El tercer domingo de Adviento es llamado “domingo de gaudete”, o de la alegría, por la primera palabra del introito de la Misa: Gaudete, es decir, regocíjense.
Domingos de “gaudete” y “laudete”
Hay dos domingos en el año que se permite usar el color rosa en la vestimenta y estos son el cuarto domingo de Cuaresma (laetare) y el tercer domingo de Adviento (gaudete) porque en medio de la “espera”, se recuerda que ya está próxima la alegría de la Pascua o de la Navidad, respectivamente.
En la corona de Adviento también se suele encender una vela rosada.

El Domingo Día del Señor

 

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El Catecismo de la Iglesia Católica nos dirá: “La Iglesia, desde la tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día de la resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que se llama con razón “día del Señor” o domingo. El día de la Resurrección de Cristo es a la vez el “primer día de la semana”, memorial del primer día de la creación, y el “octavo día” en que Cristo, tras su “reposo” del gran Sabbat, inaugura el Día “que hace el Señor”, el “día que no conoce ocaso”. El “banquete del Señor” es su centro, porque es aquí donde toda la comunidad de los fieles encuentra al Señor resucitado que los invita a su banquete… Para los cristianos vino a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor (“Hé kyriaké hémera”, “dies dominica”), el “domingo”. Es mediante la Resurrección del Señor que el domingo es establecido como el día privilegiado, como el día de la Reconciliación.
El domingo es el día de la resurrección de Cristo. Los católicos los celebramos con la Santa Misa y cumplimos con el Tercer Mandamiento del Decálogo. Read more

Una Iglesia en salida

En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de “Salida” que Dios quiere provocar en los creyentes. Abraham acépto el llamado a salir hacia una tierra nueva(gn12,1-3). Moisés escuchó el llamado-“Ve, Yo te envío”(Ex3,10), e hizo salir al pueblo hacia la tierra de la promesa (Ex3,17). A Jeremias le dijo: “Adondequiera que yo te envíe irás”(Jr1,7”. Hoy, en este “ID” de Jesús, están presentes los escenarios y los desafios siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia,y todos somos llamados a esta nueva “Salida” misionera. Cada Cristiano y cada comunidad discernirá cúal es su camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.
La Iglesia en salida es la comunidad de discipulos misioneros que se involucran, que acompañan,que fructifican y festejan.
Salir a los caminos para invitar a los excluidos a sentirse amados por el Padre Dios;luego debemos acompañarlos en todos los procesos de la evangelización, por más duros y prolongados sean.La Evangelización tiene mucho de paciencia. Fiel al Don del Señor, tambien sabe fructificar. La comunidad evangelizadora siempre está atenta a los frutos, por que el Señor las quiere fecunda.Por ultimo la comunidad evangelizadora gososa siempre sabe festejar.Celebra y festeja cada pequeña victoria, cada paso adelante en la evangelización. La Evangelizacion gososa se vuelve belleza en la Liturgia en medio de la exigencia diaria de extender el bien. La Iglesia evangeliza y se evangeliza a sí misma con la belleza de la Liturgia, fuente de donde mana toda gracia.(EGEAP-CapI).

Vivencia:
Hermanos, en Cristo este fragmento del Documento Evangellu Gaudium que te acercamos, es con el propósito de que te dispongas a salir al encuentro de los otros hermanos que necesitan del anuncio gozoso del Evangelio; No pierdas tiempo en cosas pasajeras, Animo, Evangeliza con el mejor Evangelio que es tu vida cristiana.

No tengas pereza para formarte espiritualmente, oración, meditar la Palabra, y en especial procura tener comunión diaria. Bendiciones.

Domingo Pascual de “Pentecostés”

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La Pascua de Pentecostés es el cincuenteno dia (eso significa Pentecostés) de la pascua de resurrección.  Seria mas propio llamar a este dia “Dia interminable”, porque el Espíritu Santo baja Hoy del Cielo para inaugurar Solemnemente la Iglesia y dirigirla, y volcar siempre sobre el mundo las riquezas inagotables de la Redención. Por eso este dia es solo un solemne preludio de Su Misión en el tiempo, y en curso siempre de eternidad hasta el encuentro definitivo de todos con Dios. Razón tuvo San Atanasio para llamar a este domingo “El Gran Domingo”; y San Crisóstomo “Metrópoli de la solemnidades”. Es que la Pascua Pentecostal inicia dinámicamente y eclesiásticamente en el mundo universal la expansión salvadora, ilimitada, del Misterio Pascual. No sin motivo de la antigüedad. “Pascua de las Rosas”. Con ella, en efecto, empezó en el mundo de la gracia una era primaveral de vida sobrenatural, y con ella se incoó, aquí abajo, “el cielo nuevo y la tierra nueva” del reino que hemos de poblar y los redimidos en la eternidad.

San Basilio el Grande añade, entre otros pensamientos:

El Espíritu Santo es fuente de Santidad: Por El los corazones se elevan hacia lo alto, por Su mano son conducidos los débiles, por El los que caminan tras la virtud llegan a la perfección. Él es quien ilumina a los que se han purificado de sus culpas, y al comunicarse a ellos los vuelve “espirituales”.

 La liturgia de este gran domingo y del decenario que le precede es una sabia lección de teología del Espíritu Santo, tercera persona divina de la Santísima Trinidad, teología que nuestro credo condensa en dos frases: “Creemos que el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma Adoración y gloria, y que hablo por los profetas”… “por obra del Espíritu Santo, Jesucristo se encarno de María, la virgen”… Piénsese en los siete dones y en los innumerables frutos, léase el himno “Veni, Creátor Spiritus”, la Secuencia “Veni, Sanete Spiritus” y cada texto pentecostal de los libros litúrgicos; óigase la liturgia todo el Ciclo anual, y se encontrara el estudioso con el mejor y mas ceñido tratado teológico de Este Divino Espíritu.

Con este Domingo y un doble “ALELUYA” en la despedida de la Misa y del oficio de vísperas, se cierra el Ciclo Pascual. El Cirio se apaga y se retira al Bautisterio, al terminarse las Completas. 

Natividad de la Santísima Virgen

Fiesta de la Natividad de la bienaventurada Virgen María, 8 de septiembre, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado.

Un anticipo y anuncio inmediato de la redención obrada por Jesucristo es el nacimiento de su Madre la Virgen María, concebida sin mancha de pecado, llena de gracia y bendita entre todas las mujeres.

En Jerusalén, en la Iglesia de Santa Ana. La primera fuente de la narración del nacimiento de la Virgen es el apócrifo Protoevangelio de Santiago, que coloca el nacimiento de la Virgen en Jerusalén, en el lugar en que debió existir una basílica en honor a la María Santísima, junto a la piscina probática, según cuentan diversos testimonios entre los años 400 y 600. Después del año 603 el patriarca Sofronio afirma que ése es el lugar donde nació la Virgen. Posteriormente, la arqueología ha confirmado la tradición. Read more

El Catequista

 

Si observamos a nuestro alrededor la cantidad de personas que dudan, que se preguntan sobre el sentido de Dios, de la Iglesia, de su vida, nos daremos cuenta que para responder a éstas y otras preguntas es menester estar mejor preparado. El aconsejar al que lo necesite es una obra de misericordia espiritual, implica dar el consejo recto, usar las palabras correctas y guiar hacia Dios a la persona.
Para esto, es necesario estudiar, leer, vivir la Palabra de Dios; ya no es posible dar respuesta a esta necesidad en la Iglesia sólo con el curso que tomaste hace años o con la plática que se te da antes de tu clase, es necesario que como catequista decidas ser protagonista en la misión de la Iglesia, o ¿Qué harás cuando alguien te pregunte sobre un tema que no preparaste o estudiaste antes de la clase? ¿O de la confusión que se crea al no estar seguro de lo que se dice?.
La respuesta es formarte apostólica y pastoralmente para saber dar razón de tu esperanza y nunca desfallecer en ella.

Es una misión noble

El catequista continúa la obra de Jesús y de los apóstoles: se coloca en línea con los obispos, los sacerdotes y los misioneros; ayuda a la familia que no siempre puede o sabe educar sola a los hijos; ayuda a la patria para formar buenos ciudadanos. Ayuda, sobre todo, a la religión. Ciertamente que el centro de la religión está en la Santa Misa, los sacramentos, las funciones sagradas. ¡Que huellas tan hondas dejan en el alma una primera comunión, el rito del matrimonio, una confesión bien hecha!.
¿Pero qué es lo que se recoge en una Primera Comunión, en el rito del matrimonio bien celebrado?. Lo que el catequista ha sembrado antes. ¿Quién va a Misa, a los actos del culto y saca de ellos fruto práctico?. El que ha sido preparado por un catequista serio y bien preparado.
¿Quién se confiesa con acusación sincera de dolor y propósito firme de enmienda?. El que ha tenido un excelente catequista que lo ha instruido acerca de la confesión con ideas, convicciones y buenos hábitos.


San Pío X dijo: “El apostolado del catequista, es el más grande de los apostolados hoy día”.

Es una misión que lleva fruto

El Anuncio del evangelio es sencillo, lo que puede ser mas difícil es vivirlo. Quizás nos dé miedo como a Jeremías (Jr. 1,5-10). No tenemos oro ni plata; sólo damos lo que tenemos: a Jesús (Hech 3,6).. Damos de los bienes que hemos recibido, porque él tiene más interés que nadie en revelarse. El catequista no es dueño sino siervo, y la semilla la hace germinar el Espíritu del Señor (1 Cor, 3,6: Dios es quien hace crecer”). Desde la convicción de que la Palabra es fecunda y portadora de fuerza transformadora: “como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo… así será mi Palabra. No volverá a mí vacía…” (Is.55,10-11).

Las dificultades se superan. Quien tiene entusiasmo insiste, repite y sobre todo procura prepararse debidamente para hacer atrayente la lección, llega a llamar la atención de los niños.

El fruto no puede faltar, y segura es la recompensa del Señor que ha dicho: “Todo cuanto hayáis hecho a uno de estos pequeños, lo habéis hecho a Mí”, y estas otras “Los que hayan enseñado la justicia a muchos, brillarán como astros en la eternidad”

Pero además hay también fruto y resultado en la tierra. El agricultor recoge la cosecha, pero sólo después de haber arrojado la semilla. El catequista es un sembrador y a veces el efecto de su enseñanza se verá solamente más tarde, en una desgracia, en peligro de muerte, otras veces el fruto es visible en los jóvenes que prepara, que llegan a ser mejores y que son agradecidos al que los instruyó.

Adoración al Santísimo Sacramento del Altar


Introducción

Acto de fe y adoración

Salmo 51

Letanías al Sagrado Corazón

Súplica

Oración Conclusiva

 

ADORACIÓN

Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias, Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado. Gracias, Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria.
Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte mi homenaje de alabanza y adoración. Read more