La Epifanía del Señor – Año Litúrgico 2018

Epifania del Señor

La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Sábado, 6 de enero de 2018 lo siguiente:

LA EPIFANIA DEL SEÑOR 2018

Tiempo de Navidad.

PRIMERA LECTURA DE LA MISA

La gloria del Señor amanece sobre ti

Lectura del libro de Isaías 60, 1-6

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz;la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti.

Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría;tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos.

Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor. Leer más

Melchor Gaspar y Baltasar

Melchor, Gaspar y Baltasar
Celebración del 6 de Enero.

Estás ante la fiesta más antigua, incluso antes que la misma Navidad.

El inicio de su celebración data del siglo III en el Oriente y en el Occidente se adoptó en el siglo IV.

En este día tiene lugar la celebración de tres hechos memorables en la historia de la salvación: adoración de los Reyes Magos, el Bautismo de Jesús y el primer milagro de Jesucristo en la bodas de Caná, gracias al cual los discípulos creyeron en el Maestro.

Los Occidentales aceptaron la fiesta el año 400. Aunque habla de los Magos, el rey principal es el Niño Jesús. Lo dice el inicio de la Misa:” Ya viene el Señor del universo, en sus manos está la realeza, el poder y el imperio. El verdadero rey al que debemos contemplar es al pequeño Jesús”. Leer más

El Domingo Día del Señor

Domingo, día del SeñorEl Catecismo de la Iglesia Católica nos dirá: “La Iglesia, desde la tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día de la resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que se llama con razón “día del Señor” o domingo. El día de la Resurrección de Cristo es a la vez el “primer día de la semana”, memorial del primer día de la creación, y el “octavo día” en que Cristo, tras su “reposo” del gran Sabbat, inaugura el Día “que hace el Señor”, el “día que no conoce ocaso”.

El “banquete del Señor” es su centro, porque es aquí donde toda la comunidad de los fieles encuentra al Señor resucitado que los invita a su banquete… Para los cristianos vino a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor (“Hé kyriaké hémera”, “dies dominica”), el “domingo”. Es mediante la Resurrección del Señor que el domingo es establecido como el día privilegiado, como el día de la Reconciliación.

El domingo es el día de la resurrección de Cristo. Los católicos los celebramos con la Santa Misa y cumplimos con el Tercer Mandamiento del Decálogo. Leer más

Primer Lunes de Cuaresma 2012

Hoy 27 de Febrero es el 1er Lunes de Cuaresma de 2012.

La lectura del Evangelio, el primer Lunes de Cuaresma dice:

“Todo lo que hicisteis con uno de estos hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt.25,40).

El compartir lo que poseemos con aquellos que menos tienen es un acto de amor y servicio.

“Si el nombre de Jesús se glorifica actualmente en todo el mundo, es debido a su amor ilimitado. Él sirvió a los pobres y a los descarriados, y al final ofreció su vida misma en sacrificio”.

2ª Etapa del Adviento

Del 17 al 24(2ª Etapa del Adviento), todas las Misas son propias completamente y con acento Mariano entusiástico, muy en consonancia con el Misterio de la Encarnación, y la Maternidad Espiritual de María de todo el género humano, y en especial sobre la Iglesia. Resulta un Octavario pre Navideño doblemente emotivo, con sus ocho Misas nuevas, todo su Oficio y Antifonas nuevas, mas las “Grandes Antifonas” “O”, del Magníficat. Pastoralmente se presenta para una preparación exquisita, en Parroquias, colegios y comunidades, a una Navidad fructifera. La pastoral liturgica debe no dejarse presionar por el desmedido afán festejero que pugna por absorver estos días de cielo. De su preparación liturgica depende el aprovechamiento espiritual. Leer más

“Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo”

“Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo”

La Solemnidad del “Corpus”. Así suele designársela

popularmente. El título oficial litúrgico es:

 

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.


Empezó a celebrarse en Lieja (Bélgica) en el siglo XIII, con carácter local y como resultado de las maravillosas visiones de Sor Juliana de Corbillon. El Papa IV la extendió, en 1264, a la Iglesia Universal. El mismo explicaba así en la bula el objeto y espíritu de la nueva “Solemnidad”: “Aunque ya se hace Memoria (de la Institución Eucarística) en el cotidiano Sacrificio de la Misa, creemos no obstante que, para confundir la perfidia e insania de los herejes, es digno de que, por lo menos una vez al año, se celebre en su honor una fiesta especial.  De esta manera se podrán reparar todas las faltas cometidas en todos los Sacrificios de la Misa, pedir perdón de las irreverencias en que se haya incurrido durante su celebración, y del descuido en asistir a ella”.

Como se ve, todo gira aquí en torno al sacrificio de la Misa, para encarecer su importancia capital, la necesidad de desagraviar a Dios y de pedirle perdón por las irreverencias en la participación de muchos, y aún mucho más por la inasistencia de innumerables cristianos, hombres sobre todo. Faltar a la Misa los domingos y días de Precepto es culpa grave, por ser lo que es la Misa, y preceptiva su participación. Faltar los demás días sin ser culpa es una gran pérdida para el alma de cada ausente y para todo el mundo. Su frecuentación es el mayor bien común espiritual y material. Un defecto, podemos decir casi universal, habrá que corregir hoy en día, y es la impuntualidad para llegar al comienzo de la Misa, ya que ella constituye un solo acto, desde el principio hasta el final, verdad que recalca el mismo Misal.

La Procesión.


“El pueblo cristiano da un testimonio público de fe y de piedad hacia el Sacramento de la Eucaristía con las Procesiones en que se la lleva por las calles con solemnidad y cantos, particularmente en la fiesta del Corpus Cristi” (Euch. Myst. n. 59). Y agrega, que corresponde al ordinario del lugar juzgar de su oportunidad, en las actuales circunstancias, así para el recorrido como para su organización, de modo que resulte digna de la reverencia de tan gran Sacramento. Ni la bula de Institución de la fiesta (1264) ni la constitución de Clemente V (1311) hacen alusión alguna a esta Procesión. Empezó localmente en el siglo XIV, y enseguida se implantó en la Iglesia Universal. Hoy no hay pueblo ni aldeas que no la celebre con visible transporte de júbilo santo y la pompa visible. De no hacerse el mismo día del Corpus, puede ser en otro más oportuno y próximo.

Durante la Procesión pueden hacerse estaciones con la bendición de la custodia, cada vez. Hade usarse luces, incienso, palio, canticos, según costumbre (ib.nn.104-108).

Sacramento de la Penitencia o Reconciliación

Miseria del hombre y Misericordia de Dios.

Miseria del hombre.

Hecho hijo adoptivo de Dios el Cristiano, en el Bautismo, y miembro de la Iglesia de Cristo; Sellada su frente con el crisma de la salud y confortado por el Espíritu Santo para testimoniar su fe y acendrar su servicio a Dios y a la Iglesia y a sus hermanos, mediante la Confirmación; finalmente, la Iglesia lo alimenta y deifica, si quiere diariamente, con el Pan  Celeste de la Eucaristía. Así y todo, el pobre mortal no puede cantar victoria. Las acometidas del demonio y del mundo y las paciones de la carne, pone al hombre, a cada momento, en peligro de pecar. Los maravillosos inventos y progresos humanos lejos de levantar el espíritu lo ensoberbecen, y endiosan su libertad. ¿Qué hacer? Leer más

Tiempo de Adviento

CICLO DE NAVIDAD

Expectación del Mesías y de la Parusía

Nacimiento – Primeras teofanías

TIEMPO DE ADVIENTO

Pórtico del Adviento. Sirva de pórtico lo doctrinal de los dos “Prefacios” Eucarísticos de este  mismo Tiempo. En seguida del preludio consabido: Es justo y necesario dar gracias a Dios. . . Por Cristo N. Señor, continúa cada uno:

1º “QUIEN,

a) al venir por primera vez en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo, y nos abrió el camino de la salvación.

b) para que, cuando venga de nuevo en la majestad de Su gloria, revelando así la plenitud de Su obra, podamos recibir los bienes prometidos que, ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar”. . .

Tenemos, pues, aquí las dos venidas del Señor: la primera en carne mortal, para realizar el Misterio de Salvación mediante Su humanidad Santísima; es decir, el Misterio Pascual, que es objeto de todo el Año litúrgico. La segunda venida, en majestad soberana, será para juzgar y hacer participantes de los “Bienes prometidos” a los que hayan esperado, hasta el fin, fielmente. Son los dos grandes acontecimientos de la historia de la Salvación: el primero siempre es actual, lo celebramos litúrgicamente cada año y todo el año, siempre como actual y para cada redimido y para cada generación de hombres. El segundo será la Parusía. Pertenece al futuro pero también lo celebramos conjuntamente, como presente porque es inseparable del “Plan de redención” completo. Leer más

Oraciones para el encendido de las velas de Adviento

Proponemos este esquema sencillo para orar al encender la vela de adviento

Primer domingo

Llamada a la vigilancia

Entrada. Se entona algún canto.

Saludo.

Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de Contrición.

Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.

Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso…

Liturgia de la Palabra. Lectura del Santo Evangelio según San Marcos 13,33:

“Estén preparados y vigilando, que ya no saben cuál será el momento”.

Palabra del Señor. (Breve pausa para meditar)

Reflexión.

Guía: Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido toral y salvarnos.

ENCENDIDO DE LA VELA. Morada. Oración.

Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.

Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!


PADRE NUESTRO


Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro…

CONCLUSION

Guía: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.

Todos: Y seremos salvos. Amén.

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Tiempo Per anual u Ordinario

Sigue el Misterio Pascual

Al concluir con el presente capítulo el estudio del Año Litúrgico, es bueno tener presente que nos moveremos siempre dentro del Misterio salvador de Cristo: De Su Encarnación y Nacimiento, Muerte, Resurrección, Ascensión a los cielos, bajo la acción vivificadora del Espíritu Santo y a la expectativa de la dichosa esperanza y Venida del Señor (CLV n. 102)

Suprimidos por el Vaticano II el “Tiempo de Epifanía” y las tres semanas pre cuaresmales de “Septuagésima”, “Sexagésima” y “Quincuagésima”, el domingo después del 6 de enero (fiesta del Bautismo del Señor), se cierra el Tiempo de Navidad y comienza el nuevo Ciclo Temporal, denominado “Per annum” = Per anual u Ordinario.

Comprende dos Etapas:

  1. La primera: Precede inmediatamente a la Cuaresma (enero y febrero) y puede variar entre 6 y 9 semanas
  2. La segunda: Comienza el lunes de Pentecostés, para terminar en Adviento. En total, el Per anual comprende 33 ó 34 Semanas, y termina con la Solemnidad de Jesucristo Rey Universal. Cuando solamente son 33 semanas, se omite la que sigue a Pentecostés. Para un estudio más adecuado juntamos aquí ambas Etapas.

En todo este largo periodo de domingos y ferias “verdes”

Si bien no se celebra ningún aspecto peculiar del Misterio Pascual, como en los anteriores, abárcaselo en su plenitud, y en la nueva liturgia todavía más acentuadamente, gracias a haber sido enriquecidos con abundantes textos nuevos los domingos y las ferias.

Además, se insertan en ambas etapas del Per anual, solemnidad, fiestas y memorias cristológicas, marianas y de Santos, e incluso celebraciones votivas, rituales y circunstanciales, y por los difuntos; con ello la Liturgia pone a un en mayor relieve el Misterio glorioso de la Cruz, “por el cual hemos sido todos salvos y hechos libres”.

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